jueves

la emoción dura como la luz de las estrellas



Lección de estética para mi hija

¿Quién venció en Troya? Al final, la poesía.
¿Quién en la Guerra de Arauco? Al final, la poesía.
¿Qué pervive de la Revolución rusa? Al final, la poesía.

Y será así siempre: las verdades de la poesía perduran,
como las nubes, el barro, la sal de los mares espumosos.
La otras, si duran algo, son sólo datos olvidados
en los libros de historia.
Escucha entonces a la aves, crece y decrece como las mareas;
oye las piedras, su murmurante y duro silencio;
dile a tu corazón que converse con el olor
de la madera fresca
de los bosques oscuros de la memoria.
Quizás te dicten una metáfora que perdure más allá de tu mortal vida
o te regalen una imagen con la que se emocionen muchachos
que todavía no han nacido.
La emoción dura como la luz de las estrellas:
un día será resplandor final, cual supernova en lejano cielo
que a otros ojos, y no a los tuyos, está reservado.

 Sergio Mansilla Torres

viernes

mi hija



Mi hija sube a la escalera 


Subida  a la escalera ella proclama:
¡Estoy en la cima del mundo!
Y uno quisiera estar
junto a ella encaramado,
entonces, desde el llano, manifiesta:
¡Es cierto, es cierto, es cierto!
Y el resto se lo calla.
¿El resto qué diría, si decir se pudiera?
Saludos de mi parte al nudo de los vientos,
a la inocencia, al horno de las nubes,
al sitio en donde caen las estrellas,
a los ángeles,
y a todo lo que ves y yo no veo.
Y a todo lo que ves y yo veía.



R. Malatesta

foto: Cora con la mascota de su abuela Lili, Lola

jueves