viernes

21/3



El síndrome de Down es una condición genética de algunos seres humanos que hacen posible que aquellos seres humanos que están a su alrededor aprendan a reconocer lo esencial para vivir mejor, haciéndolos mejores personas.
Las personas con síndrome de Down nos enseñan:

-Capacidad de sorpresa ante el milagro de lo cotidiano...
-Nos enseñan paciencia en un mundo que rinde pleitesía a la velocidad.
-Nos enseñan constancia y trabajo en un mundo que premia la superficialidad y la tarea rápida y poco cuidadosa.
-Nos enseñan tranquilidad en un mundo prisionero del reloj.
-Nos enseñan amor desinteresado en un mundo de intereses.
-Nos enseñan a vivir el ahora en un mundo preso del ayer y del mañana.
-Nos enseñan amor por la vida en un mundo violento y agresivo.
-Nos enseñan entusiasmo por lo natural en un mundo en el que todos lo saben todo.
-Nos enseñan a estar pendientes de los sentimientos de los demás en un mundo en el que cada uno va a lo suyo.
-Nos enseñan a valorar los pequeños logros de Todos en un mundo en el que solamente unos pocos, los mejores, los número uno, son valorados y admirados.
-Nos enseñan a agradecer, en un mundo permanentemente insatisfecho.

SD Puerto Madryn

jueves

personita








hoy en la librería Cora rompió la última hoja de un libro, cosa que nunca, porque es cuidadosa y sabe manipularlos. obviamente, lo compramos, lo arreglé y lo leímos con Abril. 
descubrimos que uno de los personajes es un nene con síndrome de Down. la historia es muy amorosa y los dibujos hermosísimos. el libro cierra con "somos todos diferentes y eso es muy lindo porque todos somos únicos". casualidad y mensajes 

miércoles

familia de cosas

No tenés que ser buena persona.
No tenés que caminar de rodillas
cientos de kilómetros por el desierto, arrepintiéndote.
Solamente tenés que permitir que el animal suave de tu cuerpo
ame lo que ama.
Cuéntame sobre la desesperanza, la tuya, y te contaré sobre la mía.
Mientras tanto el mundo sigue girando.
Mientras tanto el sol y las piedritas claras de la lluvia
corren a través de los paisajes,
por las llanuras y los árboles profundos,
las montañas y los ríos.
Mientras tanto los gansos salvajes, altos en el aire limpio y azul,
vuelven nuevamente a casa.
Quienquiera que seas, no importa la soledad que te abrume,
el mundo se ofrece para tu imaginación,
te llama como los gansos salvajes, ásperos y emocionantes--
una y otra vez anunciándote tu lugar
en la familia de las cosas.
Mary Oliver

jueves

la emoción dura como la luz de las estrellas



Lección de estética para mi hija

¿Quién venció en Troya? Al final, la poesía.
¿Quién en la Guerra de Arauco? Al final, la poesía.
¿Qué pervive de la Revolución rusa? Al final, la poesía.

Y será así siempre: las verdades de la poesía perduran,
como las nubes, el barro, la sal de los mares espumosos.
La otras, si duran algo, son sólo datos olvidados
en los libros de historia.
Escucha entonces a la aves, crece y decrece como las mareas;
oye las piedras, su murmurante y duro silencio;
dile a tu corazón que converse con el olor
de la madera fresca
de los bosques oscuros de la memoria.
Quizás te dicten una metáfora que perdure más allá de tu mortal vida
o te regalen una imagen con la que se emocionen muchachos
que todavía no han nacido.
La emoción dura como la luz de las estrellas:
un día será resplandor final, cual supernova en lejano cielo
que a otros ojos, y no a los tuyos, está reservado.

 Sergio Mansilla Torres

viernes

mi hija



Mi hija sube a la escalera 


Subida  a la escalera ella proclama:
¡Estoy en la cima del mundo!
Y uno quisiera estar
junto a ella encaramado,
entonces, desde el llano, manifiesta:
¡Es cierto, es cierto, es cierto!
Y el resto se lo calla.
¿El resto qué diría, si decir se pudiera?
Saludos de mi parte al nudo de los vientos,
a la inocencia, al horno de las nubes,
al sitio en donde caen las estrellas,
a los ángeles,
y a todo lo que ves y yo no veo.
Y a todo lo que ves y yo veía.



R. Malatesta

foto: Cora con la mascota de su abuela Lili, Lola

jueves