martes

hermanas

Nuestras propuestas como hermanos jóvenes de quince a veinticinco años

3 No malcríen a su hijo con discapacidad porque después no lo va a poder
parar nadie.
3 Formen a su hijo con discapacidad en la autonomía para que en el futuro no sea una carga para sus otros hijos.
3 No crean que los únicos que pueden ayudar y cuidar al discapacitado son ustedes. Hay otros por fuera de la familia que pueden ayudarlos. No sean autosuficientes.
3 No igualen para abajo.
3 Sus hijos sin discapacidad tienen derecho a su propia vida.


Nuestras propuestas como hermanos adultos mayores de veinticinco años

3 No esperen del hijo sano lo que el discapacitado no les puede dar; él no puede compensarlos de las insatisfacciones que les produce el otro hijo.
3 No sobreprotejan al discapacitado para no perjudicar en un futuro a los
hermanos.
3 No depositen en el hijo sin discapacidad responsabilidades que no le corresponden o que no está en condiciones de cumplir, respeten su edad. No le asignen funciones de padre.
3 No lo tomen de sostén. No lo sobreestimen: es un chico, es tu hijo; no es tu amigo, no es un par, ni tu psicólogo.
3 Tampoco sobreprotejan al hijo sin discapacidad. No lo aparten de la problemática de su hermano con discapacidad, háganlo partícipe desde que son chicos.
3 Infórmense en cuanto a cómo ayudar a ese hijo, además del discapacitado, él también merece atención.
3 Aprendan a conseguir recursos para descomprimir situaciones familiares. No centralicen la vida familiar en el discapacitado.
3 No le digan: “Arreglate solo porque vos sos sano”. Él también necesita ayuda.
3 Ofrézcanle calidad de tiempo cuando están con él.
3 Ofrézcanle un lugar igual que al del hijo con discapacidad en el amor. Exterioricen también el amor hacia el hermano, lo necesita. No hagan de él un discapacitado emocional.
3 No oculten los sentimientos y particípenlos en el grupo familiar. No censuren los sentimientos negativos. ¡Lo negativo también merece diálogo!
3 No se victimicen.
3 No le generen culpas al hijo sin discapacidad.
3 No todos los hermanos pueden aceptar al discapacitado como ustedes pretenden.
3 Ayúdenlo a superar la vergüenza.
3 Ayuden a los hermanos a vincularse entre sí.
3 No le cargen las propias ansiedades en torno al futuro.
3 Planifiquen el futuro dándole participación, no lo dejen al margen.
3 Traten ustedes de llevar una vida lo más plena posible. Desarrollen su identidad. Sean mujeres, varones, sean parejas. Más allá de su hijo con discapacidad tengan una vida propia.
3 ¡No se olviden de ellos, ni de ustedes!

Esperamos que nuestros aportes les sean útiles.

Hermanos Expertos


En Los hermanos de personas con discapacidad. Una asignatura pendiente-Blanca Núñez-Luis Rodríguez

No hay comentarios:

Publicar un comentario

bien aquí o en el más allá
sos alma de diamante